Project Nazi Bell: La ultima campanada

INTRODUCCIÓN


Die Glocke (La Campana, en alemán) era un supuesto aparato de investigación científica o una supuesta Wunderwaffle Nazi. Fue descrita por el periodista y escritor polaco Igor Witkowski en Prawda o Wunderwaffe (2000), siendo popularizada más tarde por el periodista militar y escritor Nick Cook, así como por Joseph P. Farrell y otros autores que la asocian con el ocultismo nazi e investigaciones sobre antigravedad y energia libre.
Según el artículo de Patrick Kiger publicado en la revista National Geographic, Die Glocke se ha vuelto un popular tema de especulación, existiendo un fandom alrededor de esta y otras supuestas Wunderwaffen nazis. Investigadores como el cientifico espacial retirado David Myhra se muestran escépticos ante la existencia de semejante aparato.​









HISTORIA

La discusión sobre La Campana se originó a partir de la obra de Igor Witkowski. En su libro de 2000 en polaco Prawda o Wunderwaffe (La verdad sobre las Wunderwaffe, reimpreso en alemán como Die Wahrheit über die Wunderwaffe), la menciona como "La Campana nazi". Witkowski escribió que había descubierto la existencia de La Campana leyendo las transcripciones del interrogatorio del oficial del Waffen SS Jakob Sporrenberg. Según Witkowski, en agosto de 1997 un anónimo contacto del servicio secreto polaco que decía tener acceso a documentos del gobierno sobre armas secretas nazis le mostró las transcripciones supestamente clasificadas. Witkowski afirma que solamente le permitió transcribir los documentos y no se le permitió hacer copia alguna. A pesar que no hay evidencia sobre la veracidad de las declaraciones de Witkowski, estas alcanzaron una mayor audiencia cuando fueron nuevamente relatadas por el escritor británico Nick Cook, que añadió sus propios puntos de vista a las afirmaciones de Witkowski en The Hunt for Zero Point.​ Jason Colavito escribió que las afirmaciones de Witkowski fueron "recicladas" a partir de rumores de la década de 1960 sobre ocultismo nazi que fueron publicados en El retorno de los brujos, describiendo a La Campana como "un aparato que pocas personas fuera de la cultura marginal creen que existió. En resumen, parece ser un engaño o al menos una gran exageración".



¿Pero qué era la Campana nazi y para qué servía?


Cuando se ponía en funcionamiento la Campana, los dos tambores rotatorios giraban contrariamente y el objeto se elevaba como los antiguos vimanas, y se podía desplazar; el artefacto despedía unas radiaciones que llegaron a afectar a los científicos del proyecto. 
Era el primer prototipo de motor contra la gravedad y abrió un camino nuevo en el camino de la física y la tecnología. De este modo este ingenio técnico podía servir como el sistema de propulsión para los secretos ovnis nazis que se estuvieron desarrollando en la última fase del Tercer Reich.

Esto es una pequeña entrada y ejemplificacion del proyecto nazi "Nazi Bell


Supuestamente era un experimento llevado a cabo por científicos de la Alemania Nazi que trabajaban para el SS en una instalación conocida como Der Riese (El Gigante, en alemán),​ cerca de la mina Wenceslaus y próxima a la frontera checa. La Campana es descrita como un aparato "hecho de un metal duro y pesado", con un diámetro aproximado de 2,7 m y una altura entre 3,7 m y 4,6 m, teniendo una forma similar a la de una gran campana. Según la entrevista que Cook le hizo a Witkowski, este aparato contenía dos cilindros contrarotativos que serían "llenados con una sustancia parecida al mercurio, de color violeta". Este líquido metálico tenía el nombre clave de "Xerum 525" y era "almacenado en un termo alto y delgado, de un metro de alto y encapsulado en plomo".7​ Se dice que en los experimentos se empleaban sustancias adicionales, mencionadas como Leichtmetall (metal ligero, en alemán), "inclusive peróxidos de torio y berilio".​ Witkowski describe que cuando La Campana era activada, tenía un radio de acción de 150 m a 200 m. Dentro de su radio de acción, se formaban cristales sobre los tejidos celulares animales, la sangre se gelificaba y separaba, mientras que las plantas se descomponían en una sustancia similar a la grasa.​ Witkowski también dijo que cinco de los siete científicos que originalmente trabajaban en el proyecto murieron durante las pruebas del aparato.8​ Basándose en ciertos indicios externos, Witkowski afirma que las ruinas de una estructura de concreto -apodada "El Henge"- en las cercanías de la mina Wenceslas (50°37′43″N 16°29′40″E), a unos 3,1 km al sureste del principal Complejo Sokolec de las obras subterráneas del Proyecto Riese, pudo haber servido como una plataforma de pruebas para un experimento sobre "propulsión antigravitatoria" generada con La Campana.​ Sin embargo, la estructura abandonada también ha sido interpretada como los restos de una convencional torre de enfriamiento industrial.​
Las declaraciones de Witkowski junto a los puntos de vista de Cook impulsaron más conjeturas sobre el aparato por parte de varios autores estadounidenses, inclusive Joseph P. Farrell, Jim Marrs y Henry Stevens. En su libro Hitler's Suppressed and Still-Secret Weapons, Science and Technology (2007), Stevens concluye que la sustancia de color violeta parecida al mercurio descrita por Witkowski solo podía ser mercurio rojo porque el mercurio normal "no tiene compuestos fluidos según la sabiduría convencional".11​ Stevens presenta un relato atribuido al científico alemán Otto Cerny, que se lo contó a Greg Rowe hacia 1961 (cuando tenía 13 años), según el cual un espejo cóncavo sobre un aparato que tiene una descripción similar a La Campana, ofrecía la capacidad de ver "imágenes del pasado" durante su operación.
Supuestos Paraderos.
Witkowski especuló que La Campana llegó a un "país sudamericano pronazi". Por otra parte, Cook especula que fue llevada a Estados Unidos como parte del trato hecho con el General SS Hans Kammler. Farrell especuló que fue recuperada como parte del incidente ovni de Kecksburg. ​ Esta última teoría fue dramatizada en 2009 por el Discovery Channel y nuevamente en 2011 por la serie Alienigenas Ancestrales del History Channel.
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Nazi Bell (Die Glocke) estructura










Anti-gravedad de aeronaves nazis

Según sus defensores, los alemanes desarrollaron una poderosa arma a finales de la Segunda Guerra Mundial. Pocas personas se hicieron eco de ella ya que permaneció en secreto durante muchos años. Se trataba de un sistema que podía anular la gravedad de sus aeronaves e, incluso, algunos especulaban con que podías viajar en el tiempo.

Esta arma es el Die Glocke (La campana) y formaba parte de la larga lista de wunderwaffen, es decir, armas muy potentes que desarrollaron los nazis a finales de la guerra. Sobre esta y otras armas no tenemos ninguna prueba de que realmente existieran.

¿Qué es wanderwaffen?


El termino wanderwaffen se acercaba más a una intensa actividad del Ministerio de Propaganda de Goebbels que a la realidad. No en vano es cierto que durante esta etapa fueron numerosos los proyectos en los que se aventuró el ejercito alemán, tales como submarinos electricos, aviones de reaccion como el Messerschmitt Me 262, el Heinkel He 280 o el Focke-Wulf Ta 183, armas químicas, como el gas sarín, o bacteriológicas, como la toxina botulínica, e incluso intentos por conseguir crear la bomba atomica.

Estos inventos no pasaron de un mero prototipo o de un proyecto en papel, pero cuando Estados Unidos se hizo eco de ellos, no tardó en reunir los estudios y a sus autores para continuar sus proyectos en la conocida Operacion Paperclip. Tras la guerra, la mera hipótesis de la existencia de un artilugio como La campana no tardó en correr como la pólvora inspirando la imaginación de muchos escritores. Al Tercer Reich se le ha llegado a atribuir hasta la invención de un platillo volante, una mezcla de teorías nazis y temas esotéricos.



DATOS.

Tras más de 15 años estudiando archivos en diferentes países, Igor Witkowski, periodista polaco especializado en tecnología militar e historia de la Segunda Guerra Mundial, publicó Prawda o wunderwaffe., un libro que no tardó en convertirse en todo un éxito, ya que otro periodista especializado en el mismo campo, el británico Nick Cook, no dudó en citarlo en su propio libro The Hun For Zero Point (La caza del Punto Cero). Tras el éxito conseguido por Witkowski,  se realizó una edición ampliada traducida al inglés bajo el título New truth about the Wunderwaffe, relacionado con el nazismo y la industria secreta de armamento.


¿Qué hay de verdad detrás de esta teoría de la conspiración?


Cuando una leyenda urbana alcanza a tener un cierto impacto político, social o económico, entonces se la considera una teoría de la conspiración. Las famosas instalaciones subterráneas de Der Riese, donde se experimentaban estas novedosas armas de combate, existieron realmente. Estas instalaciones subterráneas comenzaron en 1943 desde del castillo de Książ, desde donde salían túneles, ferrocarriles, líneas telefónicas, etc. Para su construcción invirtieron más de 150 millones de marcos y una mano de obra que ascendía a  trece mil prisioneros de Auschwitz. Las obras no llegaron a su fin debido a que las las tropas enemigas estaban muy próximas.



Los descubrimientos del periodista polaco Witkowski

El periodista polaco Witkowski relata en su libro la presencia de una extraña campana que medía unos cuatro metros y medio de altura por dos y medio de ancho. Según su descripción, estaba tallada en un metal muy duro y pesado, recubierto de cerámica, y en su interior albergaba dos tubos giratorios que contenían un líquido violeta con una consistencia similar a la del mercurio.
El periodista identificó este líquido como Xerum 525 y también se encontraba almacenado en una cápsula de plomo de un metro de longitud. Otros investigadores añadieron componentes como metales ligeros, peróxidos de torio y berilio, elementos comúnmente utilizados como combustibles en los reactores nucleares.

La campana que anulaba la gravedad o Die Glocke


Pero, ¿para que crearon este artilugio? En el libro, Witkowski explica que el objetivo de la campana era generar una propulsión antigravitatoria, por ello la encontraron sujeta al suelo con grandes cadenas. Además, su teoría sostiene que esta arma era letal para cualquier ser vivo que se encontrara en un radio de 200 metros tras su puesta en marcha. En los escritos habla de su proceso de creación, cargado de tragedia: cinco de los siete miembros del equipo dirigido por el físico Walther Gerlach murieron durante las pruebas.
Los datos en los que se basa la investigación del periodista provienen de un militar y no de un científico, por lo que la información es algo confusa. La campana se activa cuando los tubos giran en sentido inverso entre sí,  esta vorágine originaría una separación de los campos magnéticos de los superconductores utilizados. Estos datos son los registrados por el agente secreto polaco (militar) que facilitó los documentos al periodista, del cual tan solo pudo tomar algunas notas. Por lo que no existen pruebas materiales de la existencia de esta campana nazi.
Si algo queda de todo esto, según Witkowski, está en EEUU, ya que el país se quedó con la mayoría de inventos desarrollados en la época nazi después de trazar acuerdos entre los aliados y el general SS Hans Kammler. Una historia no apta para escépticos que, sin duda, nos acerca a una época oscura no solo por lo sucedido, sino por todo aquello que aún queda por descubrir sobre lo que realmente sucedió.
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El proyecto Die Glocke - La campana naziEl proyecto ultrasecreto de "Die Glocke", The Bell, la Campana Nazi, estaba bajo el mando del misterioso General de las SS Hans Kammler, (a la izquierda en esta foto) un ingeniero científico que había estado involucrado también en el desarrollo de los misiles V-2, aviones reactores, alas volantes, ovnis nazis, y construcciones subterráneas, entre otros proyectos. También diseñó muchos de los Campos de Exterminio nazis y los hornos del horror, entre ellos el de Auswitch. 

Hans Kammler era un personaje muy importante dentro de la tecnología militar nazi, pero que resultó siempre poco conocido, ya que después de la 2ª guerra mundial, el gobierno norteamericano tampoco tenía interés en divulgar la trayectoria tecnológica y los logros científicos de los ingenieros nazis como Kammler. 













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